Tanto el juego simbólico como el juego estructurado, conviven en la infancia y cumplen funciones diferentes.
Comprender sus diferencias ayuda a elegir mejor cómo y con qué juegan los niños.
Juego simbólico
Es el juego del “como si”.
El niño representa situaciones de la vida real o imaginaria: una casa, una familia, un viaje, un oficio
Características:
- no tiene reglas fijas
- se transforma constantemente
- prioriza la imaginación y la expresión
El juego simbólico es clave para el desarrollo emocional y social.
Juego estructurado
Es el juego que tiene reglas claras, un objetivo definido y una forma específica de uso.
Características:
- propone un desafío concreto
- trabaja la lógica y la secuencia
- tiene inicio y final definidos
El juego estructurado s valioso para desarrollar atención, paciencia y pensamiento lógico.
¿Uno es mejor que el otro?
No. Lo importante es el equilibrio y el momento evolutivo.
En la primera infancia, el juego simbólico y libre es fundamental.
Con el crecimiento, el juego estructurado puede sumar desafíos interesantes.
Cuando un juguete propone sin imponer, se convierte en un puente entre el juego simbólico y el estructurado,
acompañando distintas formas de jugar a lo largo del tiempo.
El rol del adulto
A veces el adulto busca “enseñar” cuando el niño lo que necesita es simplemente jugar.
Ofrecer materiales abiertos y permitir que el juego se transforme, suele ser más enriquecedor que dirigirlo.
Los niños y niñas no juegan para aprender, pero aprenden porque juegan". Jean Piaget
Te invitamos a ver nuestro catálogo y explorar las categorías de todo lo que tenemos disponible.
Podrás encontrar diferentes propuestas de juguetes que permiten ambos modos de juego, que proponen pero no limitan,
que invitan a jugar libremente, sin dejar de brindar beneficios de aprendizaje y descubrimiento.